6 jun 2013

Ahora sí ÚLTIMA VERSIÓN JUAN CALOCA

Ultrajes a la Nación

“Ultrajes a la nación” evoca la memoria de escenarios históricos en los que la idea de Patria fue ultrajada, negada o mancillada. De esta investigación se desprende una publicación, la producción de piezas en diversos soportes y la exhibición de la investigación misma.

Objetivos del proyecto:

Generar una visión crítica al respecto de la idea de nacionalismo y provocar la reflexión sobre la identidad nacional
Cuestionar la historiografía oficial.
Evidenciar las contradicciones inherentes a todo estado nación.

Descripción del proyecto:

“Ultrajes a la nación” es una investigación que a través del uso de recursos historiográficos -como el rastreo de archivos, la realización de entrevistas, la creación de un archivo crítico y una publicación- cuestiona los mecanismos con los que se construye la identidad nacional impuesta por el Estado, sean éstos, símbolos, sucesos o próceres.

El proyecto se divide en 4 etapas basadas en el método histórico.

1.      Heurística (Etapa de localización y recopilación de las fuentes documentales, reproducción de documentos, análisis de datos)
En esta etapa se rastrearán en archivos físicos y virtuales los documentos y eventos históricos, después se reproducirán  y clasificarán para su posterior publicación.

2.     Hermenéutica (Etapa de interpretación de las fuentes y la evaluación crítica de las fuentes halladas.)
En esta etapa se trabajará con los documentos encontrados y se intervendrán los mismos para generar lecturas críticas sobre los sucesos históricos. Se comenzará una bitácora web.

3.     Síntesis Historiográfica (Etapa de reconstrucción de los sucesos del pasado sobre la base de las fuentes)
En esta etapa se realizarán entrevistas con los actores implicados en los acontecimientos históricos. En este caso artistas, periodistas e investigadores. Y se comenzará la edición de la publicación.

4.     Publicación  (Etapa de creación de dispositivos para la divulgación de la investigación)
En la última etapa se generaran a partir de estrategias propias del arte contemporáneo dispositivos para la difusión del proyecto, como una publicación, intervenciones en el espacio público e infiltraciones en instituciones educativas.


Justificación del proyecto:

Las sociedades subsisten gracias a los elementos de identidad que las distinguen de otras y que unen a sus integrantes. Frente a la diversidad étnica, cultural, social y geopolítica del país, la identidad de sus miembros alrededor de la idea de patria, resulta un factor adhesivo que asegura la permanencia de sus valores, la concurrencia de sus propósitos básicos y la unidad de sus acciones políticas como manifestación de su soberanía nacional.

Los símbolos de la patria y la historia escrita desde el poder intentan promover la identidad de la nación y la unidad del pueblo.

Para el Estado resulta legítimo en consecuencia, el honrar y venerar a los símbolos patrios los cuales dan testimonio de nuestra originalidad como pueblo y de nuestras coincidencias fundamentales.

Entendiendo que el Estado es la unión de un territorio, una población y un gobierno es decir un país. Y que el concepto de nación tiene que ver con los sentimientos de identidad, basados en la lengua, la cultura etc. Dadas las condiciones actuales en nuestro país y la forma de gobierno imperante, es necesario cuestionar estos conceptos por lo cual “Ultrajes a la nación” evoca la memoria de escenarios históricos en los que la noción de Patria fue ultrajada, negada o mancillada.

El estudio de documentos usados por una sociedad para identificarse es relevante para entender nuestra actualidad como nación. Estos documentos son recuperados de archivos físicos y virtuales y tienen la misión de generar lecturas críticas ante la historiografía dominante.

Es importante para una sociedad tener conocimiento sobre las formas en las que opera el nacionalismo impuesto por el Estado, para ello es valioso cuestionar los mecanismos con los que se construye la identidad nacional, sean éstos signos, símbolos, sucesos, próceres o rituales. Por ello es relevante poner en cuestión el patriotismo –o “patriotismo abstracto” como lo llamaría Jürgen Habermas- basado en los sistemas de legitimación oficial ya sea hacia el interior o hacia el exterior, pues en su intento por unir, homogeneizan y en ciertos casos censuran lecturas críticas.  Estos sistemas pueden ser de carácter histórico e identitario, pero de la misma manera, son culturales e idiosincráticos. 

Para ello es valioso poner en cuestión la idea de nación y los símbolos que la representan. 

El uso de recursos historiográficos como parte de una investigación artística cobra relevancia en el campo socio-cultural, cuando estas pesquisas son de carácter crítico. Es decir, cuando la contra-historia como vehículo de generación de conocimiento en el campo de las artes visuales, funciona como catalizador de la memoria.

Recordando que la enseñanza de la historia, es una de las formas en las que la sociedad transmite, intencionalmente a las nuevas generaciones la red articulada de símbolos que constituyen la verdad acerca de su propio país  y que existe un abuso por parte del Estado imperante sobre los símbolos nacionales se propone hacer una revisión crítica y la conformación de otra mirada acerca del nacionalismo hoy en día.

El estudio de los símbolos usados por una sociedad para identificarse es relevante para revisar nuestro pasado y entender nuestra actualidad como nación.

Fundamentación:

Para Jürgen Habermas “la ciudadanía que hace suyo el patriotismo constitucional no se remite en primera instancia a una historia o a un origen étnico común, sino que se define por la adhesión a unos valores comunes de carácter democrático plasmado en la Constitución” Es en este sentido en donde coloco mi investigación, pues a diferencia de los países donde este concepto ha sido interiorizado por sus habitantes en México seguimos actuando basándonos en el “patriotismo abstracto” depositando nuestro sentido patrio en una idea imaginaria de lo que puede ser la nación sin tomar en cuenta el estado real del país.

La educación en México ha impulsado un sentimiento sobre los valores cívicos que se ha tergiversado de manera importante desde la creación de instituciones dedicadas a la transmisión de conocimiento. Son estas instituciones las que instruyen en la manera en la que debemos rendir culto a los símbolos patrios, a través de rituales como los honores a la bandera (cada lunes a las 7am) o la entonación de himnos ajenos a nuestra realidad inmediata.  Sin embargo podemos observar que en estos rituales no existe una transmisión de un conocimiento sobre nuestras leyes, las cuales ayudarían a formar una conciencia colectiva sobre nuestras relaciones como ciudadanos.

No hay que confundir un conocimiento de la constitución con el fundamentalismo nacionalista que llevó a la Alemania Nazi al final que conocemos. Sobran ejemplos en nuestro país en los cuales el mal uso de las leyes desencadena casos de injusticia. Como el juicio impuesto en 2002 a Sergio Witz por la publicación de su poema “Invitación
(La patria entre mierda)” en el cual despotrica en contra de la bandera y lo que simboliza realmente. Cito a continuación el poema en su totalidad:

Yo

me seco el orín en la bandera
de mi país,

ese trapo

sobre el que se acuestan
los perros

y que nada representa,
salvo tres colores
y un águila

que me producen

un vómito nacionalista

o tal vez un verso
lopezvelardiano

de cuya influencia estoy lejos,
yo, natural de esta tierra,
me limpio el culo

con la bandera

y los invito a hacer lo mismo:
verán a la patria

entre la mierda

de un poeta.

Después de la publicación de este poema Witz fue considerado responsable del delito de “ultraje a las insignias nacionales” por lo cual podría recibir una sanción de hasta cuatro años de prisión, con base en el artículo 191 del Código Penal  Federal. Este evento pone en entre dicho la validez y actualidad de las leyes en nuestro país y la manera en la que son aplicadas.

En el mismo año otro artista mexicano presentaba una pieza similar. Joaquín Segura colocó una bandera nacional a modo de tapete en la entrada de la galería “La panadería” los asistentes a la exposición antes de entrar a ésta tenían que pisar la máxima insignia nacional.  Nadie reparo de este gesto. Quedo como una simple anécdota.

Estos ejemplos dan pie a un debate sobre la pertinencia y la existencia de leyes que regulen dichos eventos. Los cuales nos dejan preguntas abiertas. ¿Los símbolos patrios son realmente objetos de veneración? ¿Dónde queda la libertad de expresión en estos casos? ¿Es realmente importante basar nuestra identidad en éstos? ¿México es un, himno, escudo y bandera?

Para seguir pensando estos casos los dejo con un fragmento del libro “El águila y la serpiente” de Martín Luis Guzmán.

Antonio Díaz Soto y Gama
Convención de Aguascalientes
1914

“¿qué valor tiene ese trapo teñido de colores y pintarrajeado con la imagen de un ave de rapiña?

¡Cómo es posible, señores revolucionarios que durante cien años,  los mexicanos hayamos sentido veneración por semejante superchería, por semejante mentira!...

Lo que esta hilacha simboliza vale lo que ella es, una farsa contra la que todos debemos ir…”



Planteamiento vivencial:

Desde el año 2009 en el que decidí estudiar artes plásticas de manera profesional, es decir académicamente, ha existido un claro interés por abordar temáticas enfocadas a la vida política y social del país. En ese entonces yo terminaba una beca en la Central del Pueblo impartida por Taniel Morales (clara influencia en mi desarrollo conceptual y en mi visión sobre el arte contemporáneo) en la cual desarrollé un proyecto que intentaba hacer una revisión crítica sobre la basura generada por las construcciones  so pretexto de los festejos por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana –cabe destacar que la beca fue proporcionada por la comisión Bi-100 para los festejos antes mencionados-  Es a partir de este proyecto que comienzo abiertamente a abordar temáticas de carácter político y social específicamente de México y con un enfoque ante todo crítico.
En los siguientes años ya dentro de la academia, desarrollé proyectos de investigación en los que estas cuestiones sirvieron como eje rector de los mismos. De la misma forma encuentro una tendencia hacia el estudio de cuestiones identitarias, éstas directamente relacionadas a la historia de México (ya sea presente o pasada) y a la recuperación de la memoria.


La manera de abordar estos temas ha sido a través del estudio de diversos periodos de la historia de México haciendo énfasis en las relaciones existentes entres el pasado y el presente político de la nación. Para llevar a cabo esto he basado mis investigaciones –a largo y mediano plazo- en metodologías prestadas de diversas disciplinas ajenas a las artes plásticas, como son la arqueología o la historiografía y las cuales han servido como vehículo para la recuperación de la memoria actual.

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