Título: Descomposiciones.
Subtítulo: Ilusiones y desilusiones de la
sociedad contemporánea.
Objetivos:
-Cuestionar el ideal de
"progreso" manejado por los medios masivos de información, difusión,
entretenimiento y educación.
-Cuestionar las nociones ético-morales de
bien y mal, bello y feo generadas por los mismos medios masivos en el
espectador.
-Generar fenómenos sensoriales varios
hacia materiales u objetos que normalmente no los suscitarían, creando, de esta
manera, una mayor sensibilización y una experiencia estética en el espectador.
-Invitar al espectador a la reflexión en
base al funcionamiento y la estructura actual de nuestra sociedad y cómo los
medios masivos pueden predefinir/controlar las opiniones de los individuos al
respecto.
Descripción:
El proyecto tiene un fuerte carácter
procesual, dentro del cual surgen las salidas finales del mismo. Por esto,
explicaré el proceso y cómo las piezas van surgiendo de esta manera.
La primera parte del proyecto es la acumulación
y triturado de comida chatarra producida industrialmente en contenedores
transparentes, de vidrio. Hago una selección de qué entra al contenedor y en
qué orden en base a los colores y formas de la comida (que siempre es
chatarra), buscando una especie de "composición pictórica" en los
contenedores.
De esta primera parte del proceso salen
las primeras piezas objetuales, los contenedores (peceras) de comida chatarra
que dejo a descomponer. Éstos se llaman
"Sociedades artificiales" (tentativo). Los próximos serán dos,
uno de comida chatarra como los anteriores y otro con las envolturas y basura
generada de todo lo que entró en el primero, siguiendo el mismo proceso de
llenado. La idea es presentar los dos contenedores juntos para evidenciar el
uso de productos chatarra de producción industrial/masiva, anteponiendo la
"ficción" de las envolturas con la "realidad" de la comida
en descomposición. Estas piezas objetuales buscan generar una metáfora entre la
comida chatarra en descomposición con el estado de nuestra sociedad actual,
ambas cubiertas por bonitas envolturas de medios masivos que apoyan un ideal de
"progreso".
Tras esta primera fase, sigue el
registrar la evolución del contenedor, es decir de la descomposición de la
comida mediante fotografías. De éstas fotografías, tomadas en estudio y con
debida iluminación, hago una selección y surgen las piezas fotográficas
llamadas "Paisajes Descompuestos", las cuales son los registros de
los contenedores potenciadas como fotografías de gran formato (1 x 1.5 m.
aprox.) que pretenden emular paisajes pictóricos, engañando al espectador, que
en un primer momento puede sentirse atraído por los colores y formas, hasta que
se da cuenta de que hay moscas y gusanos en tan "bonito" paisaje.
Esto como referencia a la manipulación de la realidad presentada por los medios
masivos (publicidad, televisión, radio, cine, etc.), llevada a cabo con las
mismas herramientas que yo uso para esto, es decir edición de imagen, selección
de la misma, etc. Principalmente dirigidos
los medios publicitarios, en este caso.
A partir de esta segunda fase, uso las
fotografías de "Paisajes Descompuestos" para inspirarme en sus formas
y colores para hacer una interpretación pictórica de ésta descomposición,
generando los que llamo "Paisajes Descompuestos" pictóricos, las
cuales son pinturas expresionistas que pretenden un "paisaje
pseudoabstracto" o un "expresionismo abstracto
pseudopaisajístico", con una gran importancia en el aspecto matérico de la
pintura para emular las texturas y sensaciones de las "Sociedades
Artificiales" y los "Paisajes Descompuestos" (foto). En éstas
pinturas, ésta parte "matérica" implica experimentación técnica de
los materiales usados, además de la pintura y la forma en que ésta es aplicada
y las posibilidades que aún tiene en esto como lenguaje artístico
contemporáneo.
La salida objetual final para la
exposición final tiene tres opciones: Los dos contenedores "Sociedades
Artificiales", una fotografía de gran formato de "Paisajes
Descompuestos" (foto) o una pintura de formato medio/grande (1.3 x 1.3 m.
aprox.), con gran carga matérica y de exploración técnica y material para
emular las texturas y sensaciones de "descomposición", además de los
propios fenómenos sensoriales que la pintura aplicada de esta forma puede
suscitar como "pintura en sí misma", sin la necesidad de
representación fiel de algo, sino como cosa en sí, única y diferente. Una vez
más, como una posición y creencia en que la pintura aún tiene nuevos lenguajes
que aportar al arte contemporáneo.
Ésta pintura está ya en proceso y es la
pieza por la que más me inclino como salida final, porque principalmente pinto
y porque es la fase última del proceso del proyecto, que además depende de los
anteriores pasos y es una especie de síntesis pictórica de los mismos. Una
posible salida, como un extra, sería un librito en que se registre este
proceso, el cual puede acompañar al cuadro.
Justificación
Vivimos en un mundo actualmente “globalizado”
y mediatizado para un consumo masivo de información, esto lo sabemos todos.
Este es el lado bueno, por decirlo así. Nunca antes había habido un aparato
mediático apoyado en la creciente tecnología que permitiera la comunicación y
difusión de forma tan masiva y generalizada, tanto local como mundialmente, al menos
en el mundo “moderno” e industrializado, en “progreso”, como nos gusta afirmar
y creer.
Esta facilidad de intercambio y difusión
de la información ha sido ya abordada por varios pensadores, economistas,
sociólogos y antropólogos modernos y contemporáneos, ligada a la explosión
capitalista en los años 80’s, y ha tenido varios nombres como condición
posmoderna de inicios del siglo XXI, el “Capitalismo Posfordista”*, por
ejemplo. Y estas teorías hacen referencia a que dentro de un sistema
capitalista, si la información está tan disponible y se destina tanto dinero a
las tecnologías que faciliten esta difusión, existe un capitalismo de la
información.
Es decir que la información es controlada
por los monopolios que la difunden y que producen la tecnología para facilitar
esta difusión. Entendido esto, podemos recordar también que los proyectos
económicos están ligado a los políticos y por lo tanto sociales, así que
podemos esperar que los dueños de estos monopolios estén en acuerdo con los
dueños de los monopolios políticos y culturales. Aquí es donde quiero centrarme
en este caso, en la producción de cultura, es decir de valores, ideologías,
identidades, y en general, perfiles de individuo y poblaciones. En la
actualidad, la facilidad de masificar cierta información, me hace ser escéptico
a la información presentada y el cómo es abordada por dichos medios, que como
he explicado, pertenecen a intereses particulares, por lo tanto es de esperarse
que lo que presentan responde a los mismos intereses, es decir, en ningún caso
es una selección inocente de lo que se nos presenta o no en la televisión, el
radio, el cine, los periódicos, revistas e incluso en el internet en los sitios
de mayor consulta.
En pocas palabras, la información es
negocio, y el negocio vende bien, la información presentada por los medios
masivos de un país es capaz de generar un perfil de individuo específico
necesario para el sistema de ese país, esto es el porqué de que algunas
películas, series, publicaciones y páginas web sean accesibles en unos países y
otros no. En México podemos ver claramente cómo las televisoras locales,
manejan ideologías específicas, y cómo las dos principales, Televisa y TV
Azteca, manejan un perfil parecido en cuanto a valores morales, ideologías
conservadoras y valores sociales (consumo de productos como significante del
individuo para obtener satisfacción, “felicidad”, principalmente, y en general
todo un aleccionamiento social, a mi parecer. El apoyar o no estas ideologías,
es abierto y libre, ese no es mi punto principal, sino el cómo éstas son
impuestas, no existe tal libertad de elección ideológica ni de información para
el individuo. En México, la mayor parte de la población no tiene estudios más
allá de primaria o secundaria si acaso y no tiene una computadora y mucho menos
internet, sin embargo la mayoría sí tiene una televisión y/o radio con los
canales locales. De estos canales las principales fuentes de información,
entretenimiento y educación, y casi las únicas opciones si no tienes cable o
internet son Televisa y TV Azteca como dije, así que la decisión del ciudadano
consumidor de información “oficial” se reduce a pocas opciones, parecidas entre
sí.
Lo que digo es que los medios masivos son
el principal instrumento de control, o pueden llegar a serlo, en el capitalismo
de la información del siglo XXI más que nunca, dado el nivel de masificación y
eficiencia de difusión de la misma, afirmando que esta facilidad de difusión y
producción son grandes avances, pero su manejo se mantiene en la prehistoria de
dominación de unos grupos sobre otros, la más mortífera, ya que ni siquiera se
necesita fuerza física, sino es un engaño, una estafa, una mentira que los
ciudadanos consumismos desde que nacemos, es parte de la cultura.
Todo esto me lleva a pensar que éste
ideal de “Progreso”, manejado por estos medios masivos y los que los controlan
y allegados, es falso, dado que nuestra sociedad actual tiene los mismos
vicios, si no más, que antes, tales como guerras, incremento en la pobreza,
miseria, violencia y desilusión en los más mientras unos cuantos, cada vez
menos, son los que se enriquecen y tienen un mayor bienestar, la
sobreexplotación de los recursos naturales que está contaminando y terminando
con el planeta y su habitabilidad, etc.
Varios de estos problemas, si no todos,
podrían resolverse si el dinero invertido en ciencia y tecnología no fuera
financiado por los culpables de lo mismo, ya que la ciencia y tecnología con
que contamos podría solucionarlos. El problema es que las industrias que más
aportan a la investigación científica son precisamente el ejército y la
industria alimenticia, por ejemplo, ambas industrias conocidas por su
corrupción e intereses egoístas de enriquecimiento. Este hecho de tener los
medios para solucionar problemas y usarlos sólo para empeorarlos y hasta
producir nuevos (crisis nucleares, contaminación), me parece de lo más
retrógrada y no puedo, en ningún caso aceptar su bandera de “progreso”, así que
he decidido tener mi ideal y bandera de “descomposición” como ideal metafórico
contrario, para denotar, con los mismo medios de manipulación, las partes que
estos medios no muestran, llevadas al extremo. La metáfora principal que manejo
a la par de la “descomposición” es el “fin del mundo”, como un evidente “anti-progreso”.
Estas metáforas son adornadas, “estetizadas”
por decirlo así, para presentarlas de forma espectacular o agradable, haciendo
referencia a las estrategias usadas por los medios masivos para disfrazar
ideologías ocultas, como menciono en la descripción. En este caso, la
publicidad, el cartel, el cómic y el cine, principalmente.
Es por estas razones e inquietudes que
quiero llevar a cabo el proyecto “Descomposiciones” hasta sus máximas
consecuencias.