13 jun 2012


Título: Descomposiciones.


Subtítulo: Ilusiones y desilusiones de la sociedad contemporánea.


Objetivos:

-Cuestionar el ideal de "progreso" manejado por los medios masivos de información, difusión, entretenimiento y educación.

-Cuestionar las nociones ético-morales de bien y mal, bello y feo generadas por los mismos medios masivos en el espectador.

-Generar fenómenos sensoriales varios hacia materiales u objetos que normalmente no los suscitarían, creando, de esta manera, una mayor sensibilización y una experiencia estética en el espectador.

-Invitar al espectador a la reflexión en base al funcionamiento y la estructura actual de nuestra sociedad y cómo los medios masivos pueden predefinir/controlar las opiniones de los individuos al respecto.

-Proponer y "defender" la pintura en su naturaleza de arte "tradicional" como un medio artístico contemporáneo aún capaz de suscitar experiencias estéticas novedosas en el espectador.


Descripción:

El proyecto tiene un fuerte carácter procesal, dentro del cual surgen las salidas finales del mismo. Por esto, explicaré el proceso y cómo las piezas van surgiendo de esta manera.

La primera parte del proyecto es la acumulación y triturado de comida chatarra producida industrialmente en contenedores transparentes, de vidrio. Hago una selección de qué entra al contenedor y en qué orden en base a los colores y formas de la comida (que siempre es chatarra), buscando una especie de "composición pictórica" en los contenedores.

De esta primera parte del proceso salen las primeras piezas objetuales, los contenedores (peceras) de comida chatarra que dejo a descomponer. Éstos se llaman  "Sociedades artificiales". Los próximos serán dos, uno de comida chatarra como los anteriores y otro con las envolturas y basura generada de todo lo que entró en el primero, siguiendo el mismo proceso de llenado. La idea es presentar los dos contenedores juntos para evidenciar el uso de productos chatarra de producción industrial/masiva, anteponiendo la "ficción" de las envolturas con la "realidad" de la comida en descomposición. Estas piezas objetuales buscan generar una metáfora entre la comida chatarra en descomposición con el estado de nuestra sociedad actual, ambas cubiertas por bonitas envolturas de medios masivos que apoyan un ideal de "progreso". 

Tras esta primera fase, sigue el registrar la evolución del contenedor, es decir de la descomposición de la comida mediante fotografías. De éstas fotografías, tomadas en estudio y con debida iluminación, hago una selección y surgen las piezas fotográficas llamadas "Paisajes Descompuestos", las cuales son los registros de los contenedores potenciadas como fotografías de gran formato (1 x 1.5 m. aprox.) que pretenden emular paisajes pictóricos, engañando al espectador, que en un primer momento puede sentirse atraído por los colores y formas, hasta que se da cuenta de que hay moscas y gusanos en tan "bonito" paisaje. 

A partir de esta segunda fase, uso las fotografías de "Paisajes Descompuestos" para inspirarme en sus formas y colores para hacer una interpretación pictórica de ésta descomposición, generando los que llamo "Paisajes Descompuestos" pictóricos, las cuales son pinturas expresionistas que pretenden un "paisaje pseudoabstracto" o un "expresionismo abstracto pseudopaisajístico", con una gran importancia en el aspecto matérico de la pintura para emular las texturas y sensaciones de las "Sociedades Artificiales" y los "Paisajes Descompuestos" (foto). 

Otra salida de este proyect, es también pintura, pero en este caso figurativa, de paisaje, en la que juegan la ciencia ficción, el fin del mundo, la distopía (entendida como futuros negativos imposibles, es decir, contrario de utopía), el fin del ser humano y la crisis nuclear como metáforas parte del ideal de "descomposición" antepuesto al ideal de "Progreso" que como he dicho, puede ser manejado por los medios masivos como una forma de control y engaño social.

Justificación

Se supone que actualmente vivimos en un mundo en "Progreso", globalizado y mediatizado para un consumo masivo de información, esto lo sabemos todos. Este es el lado bueno, por decirlo así. Nunca antes había habido un aparato mediático apoyado en la creciente tecnología que permitiera la comunicación y difusión de forma tan masiva y generalizada, tanto local como mundialmente, al menos en el mundo “moderno” e industrializado, en “progreso”, como nos gusta afirmar y creer.

Esta facilidad de intercambio y difusión de la información ha sido ya abordada por varios pensadores, economistas, sociólogos y antropólogos modernos y contemporáneos, ligada a la explosión capitalista en los años 80’s, y ha tenido varios nombres como condición posmoderna de inicios del siglo XXI, el “Capitalismo Posfordista”, por ejemplo. Y estas teorías hacen referencia a que dentro de un sistema capitalista, si la información está tan disponible y se destina tanto dinero a las tecnologías que faciliten esta difusión, existe un capitalismo de la información.

Es decir que la información es controlada por los monopolios que la difunden y que producen la tecnología para facilitar esta difusión, así que podemos esperar que los dueños de estos monopolios estén en acuerdo con los dueños de otros monopolios políticos y culturales. Aquí es donde quiero centrarme en este caso, en la producción de cultura, es decir de valores, ideologías, identidades, y en general, perfiles de individuo y poblaciones. En la actualidad, la facilidad de masificar cierta información me hace ser escéptico a la información presentada y el cómo es abordada ya que a mi parecer es de esperarse que lo que presentan responda a los intereses particulares ya mencionados.

En pocas palabras, la información es negocio, y el negocio vende bien, la información presentada por los medios masivos de un país es capaz de generar un perfil de individuo específico necesario para el sistema de ese país. Esto es el porqué de que algunas películas, series, publicaciones y páginas web sean accesibles en unos países y otros no. El apoyar o no estas ideologías, es abierto y libre, ese no es mi punto principal, sino el cómo éstas son impuestas, no existe tal libertad de elección ideológica ni de información para el individuo. 

Lo que digo es que los medios masivos son el principal instrumento de control, o pueden llegar a serlo, en el capitalismo de la información del siglo XXI más que nunca, afirmando que esta facilidad de difusión y producción informativas son grandes avances, pero su manejo se mantiene en la prehistoria de dominación de unos grupos sobre otros.


Una sociedad llena de necesidades construídas con ideales inexistentes, caricaturas simplificadas de lo real, que al no darse como tal, o al menos no a la mayoría de los individuos, generan un sentimiento de desilusión generalizado. 

Esto genera una sociedad que aspira a ideales de felicidad impuestos que responden a las reglas de mercado convenientes al sistema o aparato de consumo de productos y de mercado laboral, haciendo que el individuo aspire a cosas que nunca obtendrá, que no necesita en realidad, pero que hará todo lo posible por obtener y sólo se frustrará una y otra vez, llegando a un círculo vicioso de quietismo, resignación, conformismo, incapacidad crítica y reflexiva, y pues, finalmente, lo que podríamos denominar "borregismo". 

Todo esto me lleva a pensar que éste ideal de “Progreso”, manejado por estos medios masivos y los que los controlan, es falso, dado que nuestra sociedad actual tiene los mismos vicios, si no más, que antes. Tales como guerras, incremento en la pobreza, miseria, violencia y desilusión (en los más) mientras unos cuantos (cada vez menos) son los que se enriquecen y tienen un mayor bienestar. Además de la sobreexplotación de los recursos naturales que está contaminando y terminando con el planeta y su habitabilidad, entre otros muchos problemas tanto sociales como políticos, culturales y ambientales.

Varios de estos problemas, si no todos, podrían resolverse si el dinero invertido en ciencia y tecnología no fuera financiado por los culpables de lo mismo, ya que la ciencia y tecnología con que contamos podría solucionarlos. Este hecho de tener los medios para solucionar problemas y usarlos sólo para empeorarlos y hasta producir nuevos (crisis nucleares, contaminación), me parece de lo más retrógrada y no puedo, en ningún caso aceptar su bandera de “progreso”, así que he decidido tener mi ideal y bandera de “descomposición” como ideal metafórico contrario, para denotar, con los mismo medios de manipulación, las partes que estos medios no muestran, llevadas al extremo. La metáfora principal que manejo a la par de la “descomposición” es el “fin del mundo”, como un evidente “anti-progreso”.

Estas metáforas son presentadas de forma espectacular o agradable, haciendo referencia a las estrategias usadas por los medios masivos para disfrazar ideologías ocultas, como menciono en la descripción. En este caso, la publicidad, el cartel, el cómic y el cine, principalmente.

Este mundo "Descompuesto" es una metáfora a mi percepción del mundo y sociedad actual, como decadentes, fallidos, putrefactos y obsoletos, dado sus múltiples fallas, que ya he especificado.

Un mundo destruido y/o en destrucción, en constante cambio y transición hacia un fin inevitable dado sus propios fundamentos. Un proyecto de sociedad destinado a la crisis y autodestrucción constantes de la humanidad hasta el momento en que esto sea insostenible y colapse del todo en un orgasmo de catástrofe y destrucción como el cierre de un ciclo y el comienzo de nuevas especies y sociedades productos decadentes de la autodestrucción humana. Una distopía de ciencia ficción y fantasía.

Este mundo decadente imaginario personal se centra en la idea de la crisis nuclear como mayor cíbolo de la autodestrucción humana, pasando por bombas, mutantes, paisajes nostálgicos de coloraciones tóxicas y una tierra formada por materia descompuesta llena de gusanos y demás seres habitantes del proceso de muerte de un planeta y sociedad enteras.

Este mundo es a la vez, una fantasía que me sirve como refugio de la realidad y una denuncia a esta misma realidad desde mi percepción incómoda y escéptica de la misma, asumiendo que mi ideal "Descompuesto" es tan exagerado y alucinado como el de "Progreso". De esta manera busco tanto exteriorizar mi fantasía distópica y pulsión de muerte como poner en duda los ideales socioculturales construidos históricamente como forma de control social.

Para esto considero necesarios los medios múltiples de objeto, foto y pintura, como herramientas que sé utilizar y transmiten estas ideas de formas diferentes y enfoques varios, todos referentes a las reflexiones aquí planteadas. 

En el caso de los objetos (Sociedades Artificiales) es esencial que la comida sea chatarra para la metáfora de "descomposición", ya que representa una de las mayores formas de industrialización y producción masiva de objetos de consumo, parte medular del discurso y sociedad moderna y contemporánea "progresistas". De esta manera, el objeto adquiere además un carácter conceptual y procesal que lo hace una pieza con mayores posibilidades de lectura y entendimiento, buscando ir más allá del fenómeno estético de ver comida pudriéndose, sea la que sea.

Las posteriores fotografías, tomadas en un set con iluminación construida, editadas y manipuladas digitalmente, hacen referencia a la manipulación de la realidad presentada por los medios masivos (publicidad, televisión, radio, cine, etc.), principalmente la publicidad, en este caso. La pertinencia del salto del objeto a la foto dentro del proceso, viene de mi formación y gusto por la práctica pictórica, haciendo referencia al paisaje tradicional, pero deformado completamente por su construcción "pictórica expresionista pseudoabstracta" hecha con comida chatarra, reforzando de esta forma el ideal "Descomposición/Anti-progreso", tanto con la comida descompuesta como con la referencia a la tradición pictórica, es decir a lo antiguo, no "progresista".

La salida siguiente del proyecto es una interpretación pictórica de las fotografías de "Paisajes descompuestos". Estas pinturas tienen gran carga matérica y de exploración técnica y material para emular las texturas y sensaciones de "descomposición", además de los propios fenómenos sensoriales que la pintura aplicada de esta forma puede suscitar como "pintura en sí misma", sin la necesidad de representación fiel de algo, sino como cosa en sí, única y diferente. Una vez más, como una posición y creencia en que la pintura aún tiene nuevos lenguajes que aportar al arte contemporáneo.

A la par el proyecto tiene otra salida pictórica, figurativa, desde pequeño hasta gran formato, con cierta nostalgia a la tradición de paisaje romántico, antepuesto al uso de colores inestables que generan un sentido de irrealidad, ficción y alteridad, acompañado de seres fantásticos, producto de la catástrofe, que poblan esta tierra, ya libre de civilización humana. Estas criaturas forman una mitología personal producto de los seres habitantes de la descomposición biológica (Sociedades Artificiales), tales como gusanos, moscas e insectos y bacterias de tipos varios, que representan a los habitantes del mundo "Descompuesto" y post-apocalíptico radioactivo e inhabitable para el ser humano que he explicado.

La razón para hacer pintura, en ambos casos, y como parte de este proyecto, o manifiesto ideológico es, además de lo que ya he reiterado de su capacidad como medio artístico contemporáneo de producción e investigación, su concepción como un espacio de comunión con el pasado y la tradición, lo cual, me parece, tiene completa coherencia con una producción asentada en la base ideológica que reniega de la idea de "Progreso" del discurso modernista y contemporáneo.


Marco Teórico

Uno de los autores y corrientes en los que me apoyo principalmente son Michel Foucault (1926-1984, filósofo, antropólogo, historiador y sociólogo francés) y el post-estructuralismo que plantea en "Vigilar y castigar" con su sistema panóptico de control social, un acondicionamiento físico del individuo por medio del comportamiento del mismo afectando sus acciones, pensamientos y formas de interacción con los demás, como algo predefinido para este control por las clases dominantes históricamente, iniciando desde la idea del poder coercitivo de castigo y de la prisión. Según Foucault, este mismo modelo se traduce a la arquitectura y acondicionamiento del individuo en las sociedades modernas. Esto siendo mi interpretación del mismo llevando esta idea de control a los medios masivos de información en la actualidad.

Otra referencia para mi pensamiento es el existencialismo, abordado principalmente por la novela y cuentos de Fiodor Dostoievsky (1821-1881, escritor ruso influenciado por el realismo y romanticismo, visto como un pre-existencialismo) en" Crimen y Castigo" y "Los hermanos Karamazov", Albert Camus (1913-1960, escritor, periodista y filósofo francés) con "El Extranjero" y "La Peste" y Jean Paul Sartre (1905-1980, filósofo, escritor de novela y teatro, activista político, biógrafo y crítico literario francés) con "La Náusea" y "El Muro". Todos ellos por su constante en plantear un mundo desesperanzado, donde sus personajes, al encontrarse en situaciones límite varias, ponen en cuestión la moral y comportamientos sociales establecidos, como falsos e hipócritas.

Todo éste cúmulo de historias, personajes y reflexiones me han llevado a esta idea de escepticismo hacia las construcciones culturales y sociales de comportamiento y pensamiento establecidas y construidas históricamente, como posiblemente falsas, inoperantes y ridículas en muchos casos, esto aunado a la idea de que son también una posible forma de control.

Contrapuesto a éstos autores "fatalistas" y "antisociales", digamos, también me apoyo en Tzvetan Todorov (1939-actualidad, filósofo franco-búlgaro) con "La vida en común" donde al hacer un recuento histórico de las teorías sociales pasando por los llamados "anti sociales" como La Rochefoucauld, hasta Nietsche y Freud, etc. terminando con la tesis personal apoyada en las teorías sociales posteriores, de que el ser humano es un ser social y el "individuo puro" es inexistente, al igual que la sociedad desligada del individuo, y que el individuo busca su propio bienestar, éste dependiendo en gran medida del bienestar de los otros y principalmente de su reconocimiento, aprobación y admiración. En este caso yo creo que estas necesidades de reconocimiento emocionales, profesionales, económicas, amorosas, etc. son necesidades construidas.

También con ideas parecidas, me apoyo en Michel Onfray (1959-actualidad, filósofo francés, considerado como "neo-cínico") con "La escultura de sí: por una moral estética", donde plantea mediante la metáfora de la idea del "condotiero", una especie de individuo ideal, con una moral que no responde a las construcciones culturales y sociales de la misma, sino que genera la suya propia y es fiel a la misma, poniéndose "por encima" de la sociedad maleable de masas, logrando así una "libertad". Esto está bastante inspirado (y esto es abiertamente aceptado por el autor en el mismo libro) por el superhombre de Niezsche (1844-1900, filósofo, poeta, compositor y filólogo alemán), esencialmente en "Así habló Zarathustra", donde plantea un predicador, Zarathustra, que predica la venida de un nuevo mesías "iluminado", el superhombre, que puede ser cualquier individuo y eventualmente todos lo serán, en una sociedad ideal futura. Este superhombre, al igual que el condotiero de Onfray, está por encima de la moral, y construcciones sociales y culturales de comportamiento y pensamiento impuestas. 

En todos los casos me interesa la idea de extrañamiento y escepticismo hacia dichas construcciones, llevado en mi proyecto particular a las que son producidas y difundidas en la actualidad por los medios masivos de información como principales fuentes de "aleccionamiento"social.

Estos autores han ayudado a formar mi criterio, sensibilidad y visión del mundo y vida, lo cual me ha dirigido a un estado de desencanto a la sociedad contemporánea y sus promesas y a generar mi ficción metafórica de "Descomposición", con todo lo que implica: anti-progreso, fin del mundo, catástrofe, ciencia ficción, post-apocalipsis, distopía, comida chatarra y crisis nuclear.

En la parte plástica y visual, tengo también varias referencias, por razones variadas. 

En la parte objetual de mi producción (Sociedades Artificiales), la referencia directa es Dieter Roth (artista suizo, 1930-1998), con sus cajas, objetos y pinturas hechas con comida y basura podrida, y su afán por evidenciar y de alguna manera vanagloriar el proceso de descomposición y putrefacción de las cosas, testimoniando de esta manera, también el tiempo y su inevitable paso. Lo cual es también un interés fuerte en mí y en estas piezas: la belleza en el proceso de destrucción de las cosas. 

Por otro lado, creo que mi pensamiento y entendimiento de arte de objeto tiene mucha deuda de la corriente de la "Anti Forma" escultórica y el "Arte de proceso" propuestos por Richard Serra (escultor minimalista estadounidense, 1939 - actualidad). Entendidos y adoptados por el lado de la importancia y belleza de los materiales por sí mismos, en su naturaleza física y comportamiento particular, sin necesidad de representar o emular otra cosa y las transformaciones que la materia puede tener por sí misma, como parte de su propio ciclo natural.

La salida fotográfica tiene bases en todo caso en Andreas Gursky (fotógrafo alemán, 1955 - actualidad) por su búsqueda de abstracción en la fotografía de paisaje siempre remitente a la civilización e industrialización, en los cuales los humanos se pierden en una masa de colores o simplemente no existen. Yo interpreto esta "cancelación" del individuo, como una crítica o evidencia de la pérdida del individuo y su satisfacción en la vida de las sociedades masivas de consumo masivo de productos de todo tipo, que sólo generan satisfacciones inmediatas en el individuos, y a la larga generan un individuo insatisfecho que mediocremente busca pequeñas satisfacciones condicionadas. Repito: esta es mi interpretación y en ese sentido, la identificación que siento con estas piezas y este artista.

Por otro lado tanto en las fotografías como en las pinturas de "Paisajes Descompuestos" las referencias son más bien pictóricas, referentes al paisaje romántico (aclaro más adelante), y al discurso de "la pintura en sí" del expresionismo abstracto de los 40's y 50's, en su parte experimental de aplicación, construcción y concepción de los que es una pintura y un paisaje, en este caso, la preponderancia en la parte material, gestual y efectista de la pintura sin llegar a una figuración, o no al menos de manera inmediata. En este sentido, las grandes influencias de mis pinturas de este tipo son Anselm Kiefer (artista alemán, parte del "neo-expresionismo alemán", 1945 - actualidad), con sus paisajes pseudoabstratos expresionistas de gran formato en los que la parte materia de la pintura es esencial, al igual que su aplicación y su experimentación. En sus pinturas Kiefer incorpora tierra, paja, semillas, cera, cemento, cuerdas y objetos a la pintura, haciendo un proceso pictórico y escultórico. 

Otra influencia en estos cuadros es Cecily Brown (pintora inglesa 1969 - actualidad), y su pintura que es literalmente una amalgama entre la figuración y la abstracción, con pinturas de gran formato y aplicaciones pictóricas varias, que en momentos pueden parecer cuerpos humanos, tripas y demás figuras sugeridas, pero no son concretamente nada de eso.

Por otro lado, mis pinturas figurativas son también paisajes, y en este sentido tienen gran influencia del paisaje de la tradición romántica, específicamente Caspar David Frederich (1774 - 1840), Joseph M. William Turner (1775 - 1851) y John Constable (1776 - 1837). Los tres por el dramatismo de sus paisajes y específicamente de sus cielos, recurso indispensable en mis cuadros. Cielos de gran violencia, belleza, nostalgia o sobriedad exacerbadas.

Esta pintura de referencia tradicional a la "buena pintura", es antepuesta tanto en mi producción, como en mis referencias al respecto, con agentes más contemporáneos e irreverentes, como el imaginario de la cultura popular de cómics y películas. En este sentido, todo el imaginario de películas apocalípticas, de terror, ciencia ficción, serie B, gore, cómic underground psicodélico, ilustración y cómic de fantasía, terror y ciencia ficción y las fotografías científicas microscópicas, sirven para generar todo mi imaginario personal.

Otra de las influencias principales de estos paisajes (tanto los figurativos como los pseudoabstractos), además de los románticos, es la producción paisajística de caballete de David Alfaro Siqueiros (pintor mexicano, muralista, 1896 - 1974), con su concepto apocalíptico, catastrófico y de "fin del mundo", además de su expresionismo decidido y estridente, lleno de experimentación técnica y formal en las capacidades de aplicación de la pintura sobre una superficie, que generan cuadros de una contundencia que he visto muy pocas veces en un corpus pictórico.

Marco vivencial:

La verdad es que no tengo del todo claro el qué experiencias directas de mi vida me han llevado a generar un estado de desencanto y escepticismo hacia las construcciones culturales y sociales contemporáneas y su funcionamiento. Pero haré una especulación al respecto.

El contexto de mi infancia es extremadamente contradictorio, por un lado vivía en un departamento, con mis padres, siendo hijo único y todo era felicidad, nos llevábamos muy bien y todo lo que era mi vida familiar y casera (la cual era la mayor, ya que no solía salir a jugar) era feliz. Pero por otro lado el contexto de tal "hogar feliz" era muy diferente. 

Yo vivía en las unidades habitacionales "Plateros" en Mixcoac, unidades bastante problemáticas y marginales, al menos en ese momento. Mi edifico, específicamente y es de lo que me acuerdo en realidad, era una casa de locos. Había una familia de vecinos completamente locos, en que uno de los hijos estaba sedado todo el tiempo, ya que tenía brotes violentos culminados en amenazar de muerte al perro de otro vecino por que "hacía ruido", acuchillar la puerta de tal vecino al no poder matar al perro y constantemente pelear, beber y drogarse en el edificio y alrededores con incidentes como llenar todo el pasillo del edifico con su propia sangre tras una pelea no afortunada. 

Otro personaje era la vecina que vivía justo arriba de nosotros, una señora que enloqueció tras la muerte de su madre, con la cual vivía allí y que tras tal hecho se recluyó en su casa para nunca o casi nunca ser vista y dedicar todo el día, hasta las noches en repetidas ocasiones, para generar ruidos y golpes de naturalezas  varias, algunas que nunca logré descifrar, en las paredes, techos y pisos de los vecinos que tuviera viviendo a sus lados, arriba o abajo como queja al "ruido" de todos ellos. 

La lista de vecinos dementes sigue así, hasta incluso un patineto futbolista sin piernas ni brazos. Pero no sólo eran personajes tan estrafalarios el contexto mórbido de esta unidad para un niño para crecer, sino un verdadero problema de violencia e inseguridad en la zona, llena de pandillas y narcomenudeo, donde, justo en la puerta de mi edificio se juntaban algunos de ellos todas la noches a vender sus mercancías y beber. este ambiente violento urbano culminando con mi recuerdo del asesinato de un vecino junto con su esposa e hija recién nacida(las cuales no murieron, pero si fueron gravemente lastimadas) justo en la entrada del edifico. De esta experiencia recuerdo haber escuchado los balazos y haber asumido, tras pensarlo un rato, que habían sido martillazos de un carpintero trabajando en la tarde en el edificio, pero al día siguiente viendo la entrada de mi casa en las noticias de un asesinato y viendo la escena del crimen ese día yendo a la escuela en la mañana, sin cadáveres, pero sí con sangre, y el haber conocido a la persona.

Este período fue de mi nacimiento hasta que cumplí 12 años, aproximadamente, cuando mis padres decidieron que era peligroso que yo viviera mi adolescencia y juventud en tal lugar, cuando ya no podrían mantenerme en esa "burbuja de felicidad" generada en la intimidad del hogar.

A pesar de estas experiencias, mi infancia fue feliz, y puedo decir que tal "burbuja"  generada por mis padres funcionó, sin embargo, era una exageración, el polo contrario de la locura de afuera, que se volvió un ideal del munido muy alejado de la realidad.

Fue precisamente en la adolescencia, cuando me parece, comenzó a romperse esta "burbuja", y poco a poco la realidad fue manifestándose y encargándose de decirme que todas las construcciones morales, sociales y de lo correcto e incorrecto, inocente y bienintencionadamente generadas en mí por mis padres, eran falsas y no conforme con eso, no eran funcionales a esta sociedad.

Esto me llevó a una especie de crisis y desencanto, al sentirme ajeno a esta sociedad y sus convenciones hipócritas, tras desencantos de forma personal en todas las construcciones de "felicidad" idealizadas producidas, es decir, amor, amistad, éxito profesional, justicia, derechos humanos, fraternidad, etc. Entendiendo que éstos no son del todo falsos, y alguno de ellos en escénica son algo positivo, pero la forma en que se manejan generan insatisfacción constante en el individuo, el cual de alguna forma puede sobrellevar esta falsedad, yo no. 

A mí este desencanto me llevó primero a un estado depresivo rencoroso y resentido a esta sociedad, lo cual sigue siendo mi estado en realidad. El cambio fue cuando este sentimiento pasó de ser solo una sensación de desilusión generalizada, a el buscar y entender el por qué de tal desilusión y darme cuenta de que realmente hay tal por qué, y que muchos pensadores y autores han tenido tal desencanto y desilusión desarrollados de forma que aporten algo a tal sociedad decadente, aunque sea una simple reprobación.

Por otro lado mi primer acercamiento a las artes, de forma real e interesada fueron los cómics comerciales e ilustraciones de ciencia ficción, cosa que comencé leyendo y copiando y son las referencias que hicieron que quisiera estudiar artes. Retomando esto, mi trabajo siempre ha estado dotado de fatalismo, violencia, irreverencia, humor negro y escatología, entre otros temas abyectos similares, abordados con un estilo de alto contraste, colores chillantes y referentes al cómic, ilustración y en general imágenes "no cultas" de la cultura popular. 

Estas características siguen siendo parte de mi trabajo, sólo que ahora he pasado por el "arte culto" para regresar a estas referencias combinadas con nuevas y buscar el generar un discurso visual que retome tanto referentes tradicionales "cultos" como contemporáneos populares "de bulto".

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